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Tierra de promisión

Tierra de promisión

José Eustasio Rivera

1921

Publicado en 1921, este poemario de cincuenta y cinco sonetos constituye el primer gran hito literario del autor, anticipando la fuerza y las temáticas de su futura novela cumbre. La obra se presenta como una celebración vibrante y nostálgica del paisaje tropical americano, profundamente arraigada en la geografía de la infancia del escritor. Los poemas se dividen en tres grandes secciones que exploran la selva, las montañas y los llanos. En el aspecto formal, el libro combina la rigurosa estructura del soneto clásico español en versos endecasílabos con la audacia del modernismo en versos alejandrinos. Lejos de una contemplación pasiva, este canto poético captura una relación íntima, carnal y a veces salvaje con la naturaleza. Se consolida así como una pieza clave para comprender la génesis de uno de los mayores hitos de la literatura colombiana.

Poemas (55)

Prólogo

I - Esta noche el paisaje soñador se niquela

II - Un guadual que rumora mientras duerme el plantío

III - Cerca del ancho río que murmura

IV - La selva de anchas cúpulas

V - Cuando ya su piragua los raudales remonta

VI - Amorosa y fecunda como el monte nativo

VII - Por saciar los ardores de mi sangre liviana

VIII - En la tórrida playa, sanguinario y astuto

IX - La resaca se extiende como fino damasco

X - Pescadora de estrellas

XI - Bajo el sol incendiario que los miembros enerva

XII - Entre el eco iracundo de ladridos violentos

XIII - Persiguiendo el perfume de risueño retiro

XIV - Soy un hijo del monte!

XV - Sordo vuelo de abejas resplandece en la copa

XVI - Sobre el musgo reseco la serpiente tranquila

XVII - Un crepúsculo inmenso la imponencia realza

XVIII - Embozado en la sombra se destaca

XIX - Perfilando sus moles sobre el dombo infinito

XX - En un bloque saliente de la audaz cordillera

XXI - Mágicas luces el ocaso presta

XXII - Entre las rampas de la mole andina

XXIII - Bajo nevadas moles la gruta nunca vista

XXIV - Embravecida, por la gris barranca

XXV - Alta roca de vértices agudos

XXVI - Destacada en un cielo de turbia lontananza

XXVII - Cantadora sencilla de una gran pesadumbre

XXVIII - En la estrellada noche de vibración tranquila

XXIX - De pie sobre la cúpula del farallón lejano

XXX - Corneando el fresco matorral

XXXI - Atropellados, por la pampa suelta

XXXII - Cuando apagan los vientos su arrebol de verano

XXXIII - Lóbrego, en alta noche, a paso lento

XXXIV - El potro semental que se enlozana

XXXV - Revestido con púrpuras de ocaso

XXXVI - Dando toques de alarma

XXXVII - Con pausados vaivenes refrescando el estío

XXXVIII - El toro padre –cuando sorda increpa

XXXIX - Viajera que hacia el polo marcó su travesía

XL - Hay una brisa de inefable ruido

XLI - La gentil calentana, vibradora y sumisa

XLII - El sordo escarabajo esmeraldino

XLIII - Dejando en la resaca mi barqueta

XLIV - La casa, llena de hongos y de esparto

XLV - Escueto y solo, donde el llano empieza

XLVI - Hay un agua salobre y solitaria

XLVII - Vibradora cigarra: con tu lírico empeño

XLVIII - Tornando de la zona ultramarina

XLIX - Sintiendo que en mi espíritu doliente

L - Bajo los gualandayes el remanso circula

LI - Grabando en la llanura las pisadas

LII - Sereno de humildad

LIII - Mientras las palmas tiemblan

LIV - Cubre el silencio la bruñida arena