Luis de Góngora

A la grandeza y dilatación de Madrid

Sonetos

Nilo no sufre márgenes, ni muros

Madrid, oh, peregrino, tú que pasas,

que a su menor inundación de casas

ni aun los campos del Tajo están seguros.

 

Émula la verán siglos futuros

de Menfis no, que el término le tasas;

del tiempo sí, que sus profundas basas

no son en vano pedernales duros.

 

Dosel de reyes, de sus hijos cuna

ha sido y es; zodíaco luciente

de la beldad, teatro de Fortuna.

 

La envidia aquí su venenoso diente

cebar suele, a privanzas importuna.

Camina en paz, refiérelo a tu gente.