Lope De Vega

Tened piedad de mí, que muero ausente

Rimas

Tened piedad de mí, que muero ausente,

hermosas ninfas deste blando río;

que bien os lo merece el llanto mío,

con que suelo aumentar vuestra corriente.

 

Saca la coronada y blanca frente,

Tormes famoso, a ver mi desvarío,

así jamás te mengüe el seco estío,

y esta montaña tu cristal aumente.

 

Mas, ¿qué importa que el llanto mío recibas,

si no vas a morir al Tajo, adonde

mis penas pueda ver la causa de ellas?

 

Tus ninfas en tus ondas fugitivas

y tu cabeza coronada esconde:

que basta que me escuchen las estrellas.