Sor Juana Inés de la Cruz
Sonetos
Firma Pilato la que juzga agena
Sentencia, y es la suya. ¡Oh caso fuerte!
¿Quién creerá que firmando ajena muerte
El mismo juez en ella se condena?
La ambición de tal modo le enagena,
Que con el vil temor, ciego, no advierte
Que carga sobre sí la infausta suerte
Quien al justo sentencia á injusta pena.
Jueces del inundo, detened la mano,
Aun no firmeis: mirad si son violencias,
Las que os pueden mover, de odio inhumano;
Examinad primero las conciencias,
Mirad no haga el Juez recto y soberano
Que en la ajena firmeis vuestras sentencias.