Lope De Vega

Que eternamente las cuarenta y nueve

Rimas

Que eternamente las cuarenta y nueve

pretendan agotar el lago Averno;

que Tántalo del agua y árbol tierno

nunca el cristal ni las manzanas pruebe;

 

que sufra el curso que los ejes mueve

de su rueda Ixión, por tiempo eterno;

que Sísifo, llorando en el infierno,

el duro canto por el monte lleve;

 

que pague Prometeo el loco aviso

de ser ladrón de la divina llama,

en el Caucaso, que sus brazos liga;

 

terribles penas son, mas de improviso

ver otro amante en brazos de su dama,

si son mayores, quien los vio los diga.