Josefa Morillo

A mi compadre el músico

Venga, compadre, y en un bonguito

vamos alegres a navegar;

a ver si de agua cae un chorrito

con que se pueda usted refrescar.

 

Cometeremos mil sinalefas

de la corriente al suave rumor

y en armoniosas barbarilefas

saldrá la dicha y saldrá el amor.

 

Los tiburones del claro río

al oír tal música se alejarán

y aun los gusanos del sauz umbrío

las orejitas se taparán