Delmira Agustini

En silencio

Los cálices vacíos

Por tus manos indolentes

Mi cabello se desfleca ;

Sufro vértigos ardientes

Por las dos tazas de moka

 

De tus pupilas calientes

Me vuelvo peor que loca

Por la crema de tus dientes

En las fresas de tu boca;

 

En llamas me despedazo

Por engarzarme en tu abrazo,

Y me calcina el delirio

Cuando me yergo en tu vida,

Toda de blanco vestida.

Toda sahumada de lirio!