Dolores Veintimilla de Galindo

A mis enemigos

Producciones literarias

¿Qué os hice yo, mujer desventurada

Que en mi rostro, traidores, escupís

De la infame calumnia la ponzoña

Y así matáis a mi alma juvenil?

 

¿Qué sombra os puede hacer una insensata

Que arroja de los vientos al confín

Los lamentos de su alma atribulada

Y el llanto de sus ojos ¡ay de mí!

 

Envidiáis, envidiáis que sus aromas

Le dé a las brisas mansas el jazmín?

Envidiáis que los pàjaros entonen

Sus himnos cuando el sol viene a lucir?

 

No! no os burlèis de mí sino del cielo....

Que, al hacerme tan triste e infeliz,

Me dió para endulzar mi desventura

De ardiente inspiración rayo gentil.

 

Por qué, por qué queréis que yo sofoque

Lo que en mi pensamiento osa vivir?

Por qué matáis para la dicha mi alma?

Por qué ¡cobardes a traición! me herís?

 

No dan respeto la mujer, la esposa,

La madre amante a vuestra lengua vil....

Me marcáis con el sello de la impura....

Ay! nada! nada! respetáis en mí!