Sor Juana Inés de la Cruz
Decimas
A una dama que temia el aojo.
Amarílis celestial,
No el aojo te amedrente,
Que tus ojos solamente
Tienen poder de hacer mal:
Pues si es alguna señal
La con que dañan airados
O matan envenenados
Cuando indignados están,
Los tuyos solo serán,
Que son los mas señalados.