José María Eguren

Lied II

Simbólicas

Y el viento en la marisma entonaba

la canción de Schumann vesperal;

y distante un bajel naufragaba

en el insidioso peñascal.

 

Y vense las obscurosas olas

masteleros últimos cubrir,

con el amor de las playas solas

donde van las aves a morir.

 

Y surgió la virgen nacarina

desde el submarino panteón,

y con la luz de ocaso declina

y con una lánguida canción.

 

Sobre ella parado un cuervo incierto

la guía en violeta navegar.

Hoy la mística blancura ha muerto

con toda la tristeza del mar.