Rubén Darío

XXXIV

Abrojos

Hé aquí la exacta copia

de un caso digno de fe.

Lo cuento tal como fué,

pues no es de cosecha propia.

Á un joven de posición

una joven irritada

de una sola puñalada

le ha partido el corazón.

Se ha levantado el proceso,

y se examina con pausa,

para averiguar la causa

de tan terrible suceso.

Ya averiguada, sonroja

un hecho tan inaudito:

¡él cometió el gran delito

de llamarla bizca y coja!

Por tanto, siento, verdad,

ese un delito tan feo,

¡que quede libre la reo!

¡en completa libertad!