Sor Juana Inés de la Cruz
Sonetos
Silvio, yo te aborrezco, y aun condeno
El que estés de esta suerte en mi sentido,
Que infama el hierro el escorpion herido,
Y mancha, á quien lo huella, inmundo el cieno.
Eres como el mortífero veneno
Que daña á quien lo vierte inadvertido;
Y, en fin, eres tan malo y fementido
Que aun para aborrecido no eres bueno.
Tu aspecto vil á mi memoria ofrezco,
Aunque con susto me lo contradice,
Por darme yo la pena que merezco;
Pues cuando considero lo que hice,
No solo á ti, corrida, te aborrezco,
Pero á mí, por el tiempo que te quise.