Sor Juana Inés de la Cruz
Romances
A la condesa de Galve, en su cumpleaños.
Si el dia en que tú naciste,
Bellísima excelsa Elvira,
Es ventura para todos,
¿Porqué no lo será mia?
¿Nací yo acaso en las yerbas
O criéme en las ortigas?
¿Fué mi ascendiente algun risco
O mi cuna alguna sima?
¿No soy yo gente? ¿No es forma
Racional la que me anima?
¿No desciendo, como todos,
De Adan por muy recta línea?
¿No hay sindéresis en mí
Con que lo mejor elija,
Y ya que bien no lo entienda,
Por lo ménos lo perciba?
Pues ¿porqué no he de ir á verte,
Cuando todos te visitan?
¿Soy ave nocturna para
No poder andar de dia?
Si porque estoy encerrada
Me tienes por impedida,
Para esos impedimentos
Tiene el afecto sus limas.
Para el alma no hay encierro
Ni prisiones que la impidan,
Pues que solo la aprisionan
Las que se forja ella misma.
Sutíl y ágil el deseo,
No hay, cuando sus plumas gira,
Solidez que no penetre
Ni distancia que no mida.
Contento con mi carencia,
Mi respeto sacrifica
Por el culto que te doy
El gusto que se me quita.
Entre el gusto y el decoro
Quiere la razon que elija
Lo que es adoracion tuya,
Antes que la fruicion mia.
Yo me alegro de no verte,
Porque fuera grosería
Que te cueste una indecencia
El que yo logre una dicha.
...........
Allá voy á verte; pero
Perdóname la mentira,
Que mal puede ir á un lugar
El que siempre en él habita.
Yo siempre de tu asistencia
Soy la mental estantigua,
Que te asisto, y no me sientes,
Que te sirvo y no me miras.
Yo envidiosa de la esfera
Dichosa que tu iluminas,
Formo con mis pensamientos
Las alfombras que tu pisas;
Y aunque invisible, allí el alma
Te venera tan rendida,
Que apénas logra el deseo
Desperdicios de tu fimbria.
Mas cierto que del asunto
Estoy mas de cuatro millas,
Que leguas dijera, á no
Ser el asonante en ía;
Revístome de dar años,
Que aunque tan no apetecida
Dádiva en las damas, es
De la que tu necesitas;
Pero es tan breve el espacio
De tu juventud florida,
Que á otras se les darán años,
Mas á tí se te dan dias.
Yo te los doy, y no pienses
Que voy desapercibida
De las alhajas que observa
Hoy la etiqueta precisas;
Pues si de los años es
Una cadena la insignia,
Tengo la de ser tu esclava;
Mira si hay otra mas rica.
Por joyel un corazon,
Que en vez de diamantes brilla
El fondo de mi fineza,
El resplandor de mi dicha.
Góceslos como deseo,
Como mereces los vivas,
Que en lo que quiero y mereces
Dos infinitos se cifran.
No quiero cansarte mas,
Porque de que estés es dia
Hermosa á mas no poder,
Y de adrede desabrida.