José Eustasio Rivera

XXIV - Embravecida, por la gris barranca

Tierra de promisión

Embravecida, por la gris barranca

donde albos nimbos el vapor condensa,

relampagueando entre la noche inmensa

hunde su hervor la torrentera blanca.

 

Abierto en flecos su caudal arranca,

y en el profundo vértice suspensa,

alza un iris flotante de la densa

hondura, que los rápidos estanca.

 

Espumante, sus globos bramadores

avienta en las rompientes de granito;

bate el monte con hórridos temblores,

 

y al estallar su tromba de centellas,

en el cielo, azoradas por el grito,

palidecen, insomnes, las estrellas.