César Vallejo

Setiembre

Los heraldos negros

Aquella noche de Setiembre, fuiste

tan buena para mí.... hasta dolerme!

Yo no sé lo demás; y para eso,

no debiste ser buena, no debiste.

 

Aquella noche sollozaste al verme

hermético y tirano, enfermo y triste.

Yo no sé lo demás.... y para eso,

yo no sé porqué fuí triste.... tan triste....!

 

Sólo esa noche de Setiembre dulce,

tuve a tus ojos de Magdala, toda

la distancia de Dios.... y te fuí dulce!

 

Y también fué una tarde de Setiembre

cuando sembré en tus brasas, desde un auto,

los charcos de esta noche de Diciembre.