Lope De Vega

Píramo triste, que de Tisbe mira

Rimas

Píramo triste, que de Tisbe mira

teñido en sangre el negro manto, helose;

vuelve a mirar, y sin morir muriose,

esfuérzase a llorar, tiembla y suspira.

 

Ya llora con piedad y ya con ira;

al fin para que el alma en paz repose,

sobre la punta de la espada echose

y, sin partir el alma, el cuerpo espira.

 

Tisbe vuelve y le mira apenas, cuando

arroja el blanco pecho al hierro fuerte,

más que de sangre de piedad desnudo.

 

Píramo, que su bien mira espirando,

diose prisa a morir, y así la muerte

juntó los pechos, que el amor no pudo.