Delmira Agustini
El libro blanco
La forma es un pretexto, el alma todo!
La esencia es alma. -¿Comprendéis mi norma?
Forma es materia, la materia lodo,
La esencia vida. ¡Desdeñad la forma!
Entre las flores preferid la agreste.
Más que al celaje que en la tarde rubia
Es arabesco del dosel celeste
Amad la nube que revienta en lluvia!
Amad la nube que revienta en lluvia!
Como abanico de cristal su arpegio,
Más que al faisán -el ave sol- pomposo
y empurpurado, del penacho regio!
-Frente a la Venus clásica de Milo
Sueño una estatua de mujer muy fea
Oponiendo al desnudo de la dea
Luz de virtudes y montañas de hilo!-
Nunca os atraiga el brillo del diamante
Más que la luz sangrienta de la llama:
Esta es vida, calor, pasión vibrante,
Aquélla helado resplandor de escama!
Nada os importe el vaso, su alma sea
Licor insigne, transparente, sano:
Como una palma señorial la Idea
Nace en el centro mismo del pantano!
Yo he visto en sueños, lívidos afanes,
Entre una bulla espiritual, burlesca,
Pasar mudos, confusos los Cristianes
Ante Ciranos de nariz grotesca!
Y no os hechice la pomposa palma
Oferta a huecos triunfos de apariencia
Eternamente componed el alma
Ante el espejo leal de la conciencia!
Y si en la vida estáis, sed de la vida!
Que, tras el brillo de un ensueño insano,
Pudiera un día vuestra fe perdida,
Mirando al cielo entrar en el pantano!
Desdeñad la apariencia, la falsía,
La gala triste del defecto erguido:
Menos tendréis que descubrir un día
Desnuda el alma horrorizada, fría
Ante el Supremo Tribunal temido!