Federico García Lorca

Tarde

Libro de poemas

Tarde lluviosa en gris cansado,

y sigue el caminar.

Los árboles marchitos.

Mi cuarto, solitario.

Y los retratos viejos

y el libro sin cortar...

 

Chorrea la tristeza por los muebles

y por mi alma. Quizá,

no tenga para mí Naturaleza

el pecho de cristal.

 

Y me duele la carne del corazón

y la carne del alma. Y al hablar,

se quedan mis palabras en el aire

como corchos sobre agua.

 

Sólo por tus ojos

sufro yo este mal,

tristezas de antaño

y las que vendrán.

 

Tarde lluviosa en gris cansado,

y sigue el caminar.