José Asunción Silva
Siguiendo una costumbre tan simpática
y que me gozo en aplaudir frenético,
lo invito para el viernes a un poético
Mosaico, sin liturgia diplomática.
La colombiana sal, que a la sal ática
vence y humilla en el palenque estético,
para todo pesar será un emético,
brindado en chistes de sabrosa plática.
Alguien arrancará del arpa eólica
alguna dulce melodía auténtica
que quitará la prosa a la bucólica...
Acepte, pues, esta misiva esdrújula,
sírvase contestarla en rima idéntica
¡y a ésta su casa enderezar la brújula!