Francisco de Quevedo

Romance burlesco

Ya sueltan, Juanilla, presos

las cárceles y las nalgas:

Ya están compuestos de puntos

el canto llano y las calzas.

Alguaciles y alfileres

prenden todo cuanto agarran:

Levántanse solamente

los testimonios y faldas.

Los necios y las cortinas

Se corren en nuestra España:

El doblón y los traidores

son los que tienen dos caras.

Los jubones y las cruces,

y las guerras tienen mangas:

Y tan sólo tiene cielos

los ángeles y las camas.

Tienen cámaras ahora

los señores y posadas;

y tienen nueces sin cuento

los nogales y gargantas.

Los melones y estriñidos

suelen siempre andar con calas:

El limbo y ojos, con niñas,

el hombre y cabrón, con barbas.

Los árboles y justicia

son los que tienen la varas:

Los ricos y los que mueren

son los que en el mundo mandan.

Desdichas y maldiciones

solamente ahora alcanzan:

Y ya los que quieren sólo,

y no los que deben, pagan.

El pan y los pies sustentan,

higos y tiempos se pasan,

corren monedas y ríos,

músicos y potros cantan.

El codo y la lezna son

agudos, que es cosa brava;

y las llaves y los reyes

tienen de continuo guardas.