Luis de Góngora

Al Escorial

Sonetos

Sacros, altos, dorados capiteles,

que a las nubes robáis los arreboles,

Febo os teme por más lucientes soles,

y el cielo por gigantes más crueles.

 

Depón tus rayos, Júpiter; no celes

los tuyos, sol; de un templo son faroles,

que al mayor mártir de los españoles

erigió el mayor rey de los más fieles.

 

Religiosa grandeza del monarca

cuya diestra real al Nuevo Mundo

abrevia y el Oriente se le humilla,

 

perdone el tiempo, lisonjee la Parca

la verdad de esta octava maravilla,

los años de este Salomón segundo.