Federico García Lorca

El poeta pregunta a su amor por la «Ciudad Encantada» de Cuenca

Sonetos del amor obscuro

¿Te gustó la ciudad que gota a gota

labró el agua en el centro de los pinos?

¿Viste sueños y rostros y caminos

y muros de dolor que el aire azota?

 

¿Viste la grieta azul de luna rota

que el Júcar moja de cristal y trinos?

¿Han besado tus dedos los espinos

que coronan de amor piedra remota?

 

¿Te acordaste de mí cuando subías

al silencio que sufre la serpiente,

prisonera de grillos y de umbrías?

 

¿No viste por el aire transparante

una dalia de penas y alegrías

que te mandó mi corazón caliente?