Luis de Góngora

De los que censuraron su Polifemo

Sonetos

Pisó las calles de Madrid el fiero

monóculo galán de Galatea,

y cual suele tejer bárbara aldea

soga de gozques contra forastero,

 

rígido un bachiller, otro severo,

(crítica turba al fin, si no pigmea)

su diente afila y su veneno emplea

en el disforme cíclope cabrero.

 

A pesar del lucero de su frente,

le hacen oscuro, y él en dos razones,

que en dos truenos libró de su Occidente:

 

«Si quieren», respondió, «los pedantones

luz nueva en hemisferio diferente,

den su memorïal a mis calzones».