José Eustasio Rivera

I - Esta noche el paisaje soñador se niquela

Tierra de promisión

Esta noche el paisaje soñador se niquela

con la blanda caricia de la lumbre lunar;

en el monte hay cocuyos, y mi balsa que riela

va borrando luceros sobre el agua estelar.

 

El fogón de la prora con su alegre candela

me enciende en oro trémulo como a un dios tutelar;

y unos indios desnudos, con curiosa cautela,

van corriendo en la playa para verme pasar.

 

Apoyado en el remo, avizoro el vacío,

y la luna prolonga mi silueta en el río;

me contemplan los cielos, y del agua al rumor

 

alzo tristes cantares en la noche perpleja,

y a la voz del bambuco que en la sombra se aleja,

la montaña responde con un vago clamor.