Luis de Góngora

En la capilla estoy y condenado

Sonetos

En la capilla estoy y condenado

a partir sin remedio de esta vida:

siendo la causa aún más que la partida,

por hambre expulso como sitiado.

 

Culpa sin duda es ser un desdichado

mayor de condición ser encogida;

de ellas me acuso en esta despedida,

y partiré a lo menos confesado.

 

Examiné mi suerte al hierro agudo,

que a pesar de sus filos me prometo

alta piedad de vuestra excelsa mano.

 

Ya que el encogimiento ha sido mudo,

los números, Señor, de este soneto

lenguas sean, y lágrimas no en vano.