Alfonsina Storni

Tu dulzura

El dulce daño

Camino lentamente por la senda de acacias,

Me perfuman las manos sus pétalos de nieve,

Mis cabellos se inquietan bajo céfiro leve

Y el alma es como espuma de las aristocracias.

 

Genio bueno: este día conmigo te congracias,

Apenas un suspiro me torna eterna y breve

¿Voy a volar acaso ya que el alma se mueve?

En mis pies cobran alas y danzan las tres Gracias.

 

Es que anoche tus manos, en mis manos de fuego,

Dieron tantas dulzuras a mi sangre, que luego,

Llenóseme la boca de mieles perfumadas.

 

Tan frescas que en la limpia madrugada de Estío

Mucho temo volverme corriendo al caserío

Prendidas en los labios mariposas doradas.