Amado Nervo

Triste

Los jardines interiores

Mano experta en las caricias,

labios, urna de delicias,

blancos senos, cabezal

para todos los soñares,

ojos glaucos, verdes mares,

verdes mares de cristal...

 

Ya sois idas, ya estáis yertas,

manos pálidas y expertas,

largas manos de marfil;

Ya estáis yertos, ya sois idos,

ojos glaucos y dormidos,

de narcótico sutil.

 

Cabecita auri-rizada,

hay un hueco en la almohada

de mi tálamo de amor;

cabecita de oro intenso,

¡qué vacío tan inmenso,

tan inmenso! en derredor...