Amado Nervo

X

Perlas negras

¿Por qué tan grave la muchachita?

¿Por qué los goces del juego evita?

¿Por qué se oculta y, en un rincón,

el más sombrío d'estancia aislada,

gime solita y acurrucada,

como paloma sin su pichón?

¿Perdió su rorro grande, que dice:

papá? L'ausencia de Berenice,

su dulce amiga, ¿le causa afán?

¿Sufrió el regaño de adusta abuela,

o pena acaso porque a la escuela

mañana mismo la llevarán?

¡Ay! Es que ha muerto su hermosa gata,

cuyo bigote —púas de plata—

cien y cien veces acarició;

la del albo pelo, mayar sonoro,

ojos muy verdes, vetados de oro,

¡la Remonona que tanto amó!

Por eso pena la muchachita,

por eso el goce pueril evita,

odia el bullicio, y en un rincón,

el más sombrío d'estancia aislada,

gime solita y acurrucada

como paloma sin su pichón.