Vicente Huidobro

Balada para el Marqués de Bradomín

Canciones en la noche

Maestro tú, tres veces santo,

Señor del Valle Inclán

Que pálidas canéforas te brinden el acanto,

Que te bendiga San Gundián.

 

Este egregio Marqués de Bradomín

Con el misterio de su abracadabra

Hace vibrar cada palabra.

Posee el secreto del mago Merlín

Este egregio Marqués de Bradomín.

 

Gusta mucho de lo añejo

Se remonta al tiempo viejo

Bebe un vaso de bon vino

Con mano diestra una figura calca

De Botticelli divino

Y un verso de Fra Domenico Cavalca.

 

Oh! gran Marqués de Bradomín

Qué juntas la lira moderna y arcaica,

Que sabes de la dulce gaita galaica

Y del mandolín.

 

Para expiar detrás de un seto

La luna sus cuernos te brinda

Y así nos cuentas el secreto

De la marquesa Rosalinda.

 

Veo al Abate Pandolfo que el entrecejo enarca

Mientras teje un soneto a lo Petrarca

Un marqués malicioso y vividor

Muy maestro en los lances de amor.

Y Arlequín que se encuentra el chapín

Que la dama perdió en el jardín

 

Este egregio Marqués de Bradomín

Cuya pluma es la vara del mago Merlín

Toca la gaita del pastor galaico

Y dice la gloria de un verso trocaico.

 

Es dueño de la magia de Apolonio de Tiana

De que habla Filostrato

Perfuma las memorias de la tierra lejana

Y encierra un símbolo en un gato,

 

En la fabla del gran Arcipreste

En el sabio román paladino

Este bardo de ciencia celeste

Me ha mostrado a su Adega buscando el camino,

Detrás de su santo y fatal peregrino.

 

Y he visto los rebaños ondear en los faldales

Como ondean al viento los trigales,

Y he mirado sus brujos, sus trasgos y hechiceras,

Que en la tarde tranquean los cerros

He sentido en la noche aullar a los perros

Y ulular a los lobos en sus madrigueras.

 

Y supe de un bandolero

Que sintió melancolía

Al ver que perdía su encanto primero

La mano de mujer que cortó un día,

 

He visto asomar en sus versos,

Galantes y perversos,

Como entre cortinas, mas de un rostro ambiguo

Mintiendo un daguerreotipo antiguo.

 

Y más de una dama lamentarse sola

Mientras la alondra gime en la gayola,

Y otro trovero a los pies de otra dama

Deshoja el miosotis de un epigrama,

Y el romero que va con su sayal

Por entre la superchería medioeval.

 

Este egregio Marqués de Bradomín

Cuya pluma es la vara del mago Merlín

Pinta el cuadro galano

Divino y profano

Del soldado que triunfa, que mata, que arrolla,

De la farsa sangrienta y clownesca

De la galantería siglo dieciochesca

Con las trágicas tintas de Goya.

 

He escuchado en sus versos

En múltiples ritmos diversos

El torneo entre una alondra y un ruiseñor,

El duelo entre una estrella y una flor,

El dúo de la brisa y el surtidor,

El diálogo de una dama y un trovador.

 

Y he visto bajo la luna de plata

Una bella gitana azafata,

Y tras una garza un azor.

 

A tí, egregio Marqués de Bradomín

Cuya pluma es la vara del mago Merlín

Diré mi ajonjolí por un madrigal

El del trovero Pedro de Vidad

A la Princesa de Imberal

 

A tí, egregio Marqués de Bradomín

Que tienes el secreto de Merlín,

Que tocas la gaita y el mandolín.