Ramón López Velarde

Trasmútase mi alma

Trasmútase mi alma en tu presencia

como un florecimiento,

que se vuelve cosecha.

 

Los amados espectros de mi rito

para siempre me dejan;

mi alma desazona

como pobre chicuela

a quien prohiben en el mes de mayo

que vaya a ofrecer flores en la iglesia.

 

Mas contemplo en tu rostro

la redecilla de medrosas venas,

como un azul sospecha

de pasión, y camino en tu presencia

como en campo de trigo en que latiese

una misantropía de violetas.

 

Mis lirios van muriendo, y me dan pena;

pero tu mano pródiga acumula

sobre mí sus bondades veraniegas,

y te respiro como a un ambiente

frutal; como en la fiesta

del Corpus respiraba hasta embriagarme

la fruta del mercado de mi tierra.

 

Yo desdoblé mi facultad de amor

en liviana aspereza

y suave suspirar de monaguillo;

pero tú me revelas

el apetito indivisible, y cruzas

con tu antorcha inefable

incendiando mi pingüe sementera.