Manuel Acuña

Pobre flor

-¿Por qué te miro así tan abatida,

pobre flor?

¿En dónde están las galas de tu vida

y el color?

Díme, ¿por qué tan triste te consumes,

dulce bien?

¿Quién?, ¡el delirio devorante y loco

de un amor,

que me fue consumiendo poco a poco

de dolor!

Porque amando con toda la ternura

de la fe

a mí no quiso amarme la criatura

que yo amé

Y por eso sin galas me marchito

triste aquí,

siempre llorando en mi dolor maldito,

¡Siempre así!

¡Habló la flor!...

Yo gemí... era igual a la memoria

de mi amor.