Ramón María del Valle-Inclán

Rosa del caminante

Álamos fríos en un claro cielo azul,

con timideces de cristal

sobre el río la bruma como un velo,

y las dos torres de la catedral.

 

Los hombres secos y reconcentrados

las mujeres deshechas de parir,

rostros obscuros llenos de cuidados,

todas las bocas clásico el decir.

 

La fuente se seca, en torno el vocerío,

los odres a la puerta del mesón,

y las recuas que bajan hacia el río....

 

Y las niñas que acuden al sermón.

¡Mejillas sonrosadas por el frío,

de Astorga, de Zamora, de León!