Amado Nervo

XXV

Perlas negras

Allegro vivace.

Oye, neurótica enlutada,

oye: la orquesta desmayada

preludia un vals en el salón;

de luz la estancia está inundada,

de luz también el corazón.

¡Ronda fantástica iniciemos!

El vals es vértigo: ¡valsemos!

¡que viva el vértigo, mujer!

Es un malstrom: encontraremos

en su vorágine el placer.

Valsar, girar, ¡qué bello es eso!

valsar, girar, perder el seso,

hacia el abismo resbalar,

en la pendiente darse un beso,

morir después... Valsar, girar...

Paolo, tu culpa romancesca

viene a mi espíritu; Francesca,

unida siempre a Paolo vas...

¡Impúlsanos, funambulesca

ronda! ¡más vivo! ¡mucho más...!

Valsar, girar, ¡qué bello es eso!

valsar, girar, perder el seso,

hacia el abismo resbalar,

en la pendiente darse un beso,

morir después: valsar, girar...