Mercedes Marín del Solar
¿Dó está la dulce prenda a que te nnia
De intenso amor indisoluble nudo,
I cómo un solo instante agostar pudo.
Tu dicha, tu esperanza i tu alegría?...
Así amorosa vid se meció un dia
Sobre un árbol frondoso, que el agudo
Acero derribó con golpe crudo,
Perdiendo ella el verdor i lozanía.
La virtud sin mancilla, la ternura
Eran las dotes que en tu esposo amado
Formar debieran siempre tu ventura;
I te fué azas temprano arrebatado,
Que la voz del dolor i la natura
No temido de la Parca el ceño airado!...