Amado Nervo

Predestinación

Místicas

Grabó sobre mi faz descolorida

su Mané Thecel Phares el Dios fuerte,

y me agobian dos penas sin medida:

un disgusto infinito de la vida,

y un temor infinito de la muerte.

 

¿Ves cómo tiendo en rededor los ojos?

¡Ay, busco abrigo con esfuerzos vanos...

¡En medio de mi ruta, sólo abrojos!

¡Al final de mi ruta, sólo arcanos!

 

¿Qué hacer cuando la vida me repela

si la pálida muerte me acobarda?

Digo a la vida: sé piadosa, vuela...

Digo a la muerte: ¡sé piadosa, tarda!

 

¡Estaba escrito así! No más te afanes

por borrar de mi faz el torvo estigma;

impélenme furiosos huracanes,

y voy, entre los brazos de Ahrimanes,

a las fauces hambrientas del Enigma.