Mercedes Marín del Solar

El desengaño

Yo amé; yo fui dichosa,

Cuando amaba i sentía,

Mas hoi el alma mia

Solo vive al dolor.

El infortunio airado

Cual huracán violento

Apagó el sentimiento

Dulcísimo de amor.

 

Hubo ¡ai Dios! un instante

De delicia i consuelo

En que descendió el cielo

Todo a mi corazón.

Las dichas de la vida

Son flor que pronto muero

I eterno el dardo hiere

De una infeliz pasión.

 

Para tormento mió

De la pasada gloria

Impreso en la memoria

El recuerdo quedó;

I una dulce mirada,

Un delicioso acento

Dentro del alma siento

Que el tiempo no borró....

 

No mitigo mis penas,

Vertiendo acerbo llanto,

Alivio del quebranto,

Consuelo en la aflicción.

Las lágrimas se tornan

De los ojos al seno,

I su lento veneno

Corroe el corazón.