José Maria Hinojosa

Mi alegría

Vino a mí en espiral,

con vuelo de mañana,

su voz hecha sonrisa

de lucero del alba.

 

Mi sangre baña el río

en aleteo de agallas;

queda el cuerpo sin sangre

y oye la voz del alba.

 

Está mi cuerpo frío

ya tendido en la playa,

y huyendo de la luz

desaparece el alba.

 

Su voz hecha sonrisa

vino a mí en espiral;

mi gesto sin aristas

fue a ella en espiral.