Luisa Pérez de Zambrana

Las tres tumbas

No hay para mí, tornasoladas nubes

ni flor que el albo seno desabroche,

soy velando tres lápidas sombrías

la alondra que solloza por la noche.

 

No tiene abril colinas de azucenas

ni llanuras de rosas tiene mayo,

encorvada en el borde de tres tumbas

yo soy la encina herida por el rayo.

 

Ya no hay estrellas de oro, ni la luna

mallas de perlas sobre el agua vierte,

¡ay! entre tres sepulcros, de rodillas,

soy la cruz enlutada de la muerte.

 

Besé el laúd y lo arrojé en las ondas,

que templo para mí, y altar y palma

son las tres tumbas donde estáis dormidas

¡flores de mis entrañas y de mi alma!