Carolina Coronado

Gloria de los flores

Si las flores del jardín

mueren, joven, con el día,

también las de mi poesía

muerte igual tendrán al fin

aunque un poco más tardía.

 

De abejas la turba ahora

el ramillete florido

de mis cantares adora;

mas cuando hayan perecido

abejas, arpa y cantora,

 

Tras los años destructores,

¿sabes tú si de esas flores

que hoy brota mi pensamiento

no se habrá llevado el viento

hojas, aroma y colores?

 

Más corto o más prolongado

a todos ha señalado

la suerte en la tierra fin;

muere la flor del jardín

después que la flor del prado,

 

Y aunque un poco más tardía

quiera acercarse la muerte,

a la flor de mi poesía

también de la misma suerte

ha de llegarle su día.

 

Porque otros hombres vendrán

y mi libro carcomido

por acaso no verán,

o de mi ramo querido

las flores desdeñarán.

 

Y marchito, deshojado

como las flores del prado

y las flores del jardín,

con ellas quedará al fin

mi ramillete enterrado.