Francisco de Quevedo

Peligros de hablar y de callar, y lenguaje en el silencio

¿Cómo es tan largo en mí dolor tan fuerte,

Lisis? Si hablo y digo el mal que siento,

¿qué disculpa tendrá mi atrevimiento?

Si callo, ¿quién podrá excusar mi muerte?

 

Pues ¿cómo, sin hablarte podrá verte

mi vista y mi semblante macilento?

Voz tiene en el silencio el sentimiento:

mucho dicen las lágrimas que vierte.

 

Bien entiende la llama quien la enciende;

y quien los acusa, entiende los enojos;

y quien manda silencios, los entiende.

 

Suspiros, del dolor mudos despojos,

también la boca a razonar aprende,

como con llanto y sin hablar los ojos.