Mercedes Marín del Solar

A la señora doña M. H. de Toledo, en la muerte de su hija

Lazo de amor, que la virtud formara,

Guirnalda de azahar, de mirto i rosa,

Adornaron la frente de la hermosa,

Al maternal afecto prenda cara.

 

I al altar entre llanto i alegría

La llevas pudorosa i mui mas bella,

Que la benigna i amorosa estrella,

Cuyo esplendor anuncia el nuevo dia.

 

I venturosa fué; pero la ausencia

La arrebató a tus brazos cariñosos,

Sin que de amor los éxtasis dichosos

Mirases que encantaron su existencia.

 

Mas tú piensas en ella noche i dia,

La ves, la estrechas contra el seno amante

I cuadros de su dicha a cada instante

Te ofrece la risueña fantasía;

 

Que la felicidad de una hija amada

Es al sensible corazón materno

Primavera feliz tras crudo invierno,

Por brisas deliciosas perfumada.

 

A tí los caros votos se dirijen

De ambos esposos con igual ternura,

A tí vuelan sus pasos con presura

Por tu pena tan solo ellos se aflijen;

 

Mientras que, con misivas cariñosas

Que engañan del deseo la impaciencia,

Te revelan en tierna confidencia

De su vida las horas deleitosas.