Mercedes Marín del Solar
Musa sublime, en cuya frente pura
El lauro de Corina reverdece,
I en cuyo noble corazón parece
Que revive de Safo la ternura,
Al oir de tus versos la dulzura,
Aura suave que las flores mece,
El alma enajenada se embebece
I recibe en su ser nueva frescura.
¿Por qué lejos de tí quiso el destino
Colocarme al nacer, cual si mi suerte
Fuera solo admirar tu estro divino?
¡Ah! pero hai una vida tras la muerte,
Del jénio i la virtud brillante esfera,
¡1 allá con Dios mi corazón te espera!