Ramón María del Valle-Inclán

Rosa de saulo

Fue mi grito de amor brama guerrera,

fue de Heracles mi furia redentora.

¡Sobre los hombros pieles de pantera!

¡Sobre la frente rosas de la aurora!

 

Amé el gladio y el salto cuando era

en el comienzo de la vida.

Ahora el délfico laurel de mi cimera

bajo la tempestad se dobla y llora.

 

En mi frente era luz el áureo casco

helénico. Al vencido Prometeo

fui a dar la libertad sobre el peñasco,

 

y alzando sus cadenas por trofeo

vi a Cristo en el camino de Damasco.

¡Ego credebam et laudavi deo!