José Martí

XXVII - El enemigo brutal

Versos Sensillos

El enemigo brutal

Nos pone fuego a la casa;

El sable la calle arrasa,

A la luna tropical.

 

Pocos salieron ilesos

Del sable del español;

La calle, al salir el sol,

Era un reguero de sesos.

 

Pasa, entre balas, un coche:

Entran, llorando, a una muerta;

Llama una mano a la puerta

En lo negro de la noche.

 

No hay bala que no taladre

El portón; y la mujer

Que llama, me ha dado el ser;

Me viene a buscar mi madre.

 

A la boca de la muerte,

Los valientes habaneros

Se quitaron los sombreros

Ante la matrona fuerte.

 

Y después que nos besamos

Como dos locos, me dijo:

"Vamos pronto, vamos, hijo;

La luna está sola: vamos."