Lope De Vega

Bien fue de acero y bronce aquel primero

Rimas

Bien fue de acero y bronce aquel primero,

que en cuatro tablas confió su vida

al mar, a un lienzo y a una cuerda asida,

y todo junto al viento lisonjero;

 

¿Quien no temió del Orïón severo

la espada en agua de la mar teñida,

el arca doble al Austro, y la ceñida

obtusa luna, de nublado fiero?

 

El que fió mil vidas de una lengua

de imán tocada, al Ártico mirando,

y en líneas treinta y dos, tres mil mudanzas.

 

pero más duro fue para su lengua,

quien puso (las que tienen contemplando)

en mar de una mujer sus esperanzas.