José Maria Hinojosa

Unidos por la luz

Bajo una misma luz

están nuestras cabezas.

 

Tu corazón y el mío

cantan sobre las piedras

cuando la noche oculta

los rugidos de fieras.

 

¿Tu corazón y el mío eran sólo de arena?

 

Por el desierto arrastran los camellos sus penas

y llevan en sus ojos oasis de palmeras.

 

¿Tú corazón y el mío

eran sólo de arena?

 

Por el desierto arrastran

los camellos sus penas

y llevan en sus ojos

oasis de palmeras.

 

¿Tu corazón y el mío

eran sólo de arena?

 

Nuestras sombras unidas

florecen en la tierra.