Pedro Salinas

Pregunta más allá

¿Por qué pregunto dónde estás,

si no estoy ciego.

si tú no estás ausente?

Si te veo

ir y venir,

a ti, a tu cuerpo alto

que se termina en voz,

como en humo la llama,

en el aire, impalpable.

 

Y te pregunto, sí,

y te pregunto de qué eres,

de quién;

y abres los brazos

y me enseñas

la alta imagen de ti

y me dices que mía.

Y te pregunto, siempre.