José Maria Hinojosa

El fuego calcina nuestras carnes

Este brazo de fuego

quemaba mi costado

recubierto de brotes

plenos de savia verde

cuando tu cabellera

fue de piedra en el viento

y mis sueños se abrían

en pétalos de carne.

 

Estos aires de fuego

derretirán la nieve

lejana de los polos

al cuajar en el árbol

nuestros dos corazones.