Fabio Federico Fiallo Cabral

Quien fuera tu espejo

¿Cuán feliz es el sol! En las mañanas

por verte su carrera precipita,

a tus balcones llega, y en cada alcoba

penetra por la abierta celosía.

 

Al blanco lecho en que reposas, sube,

a tu hermosura da calor y vida,

tornase ritmo en tus azules venas,

y epigrama de luz en tus pupilas.

 

Mas, yo, no envidio al sol, sino al espejo

en donde ufana tu beldad se mira,

que te ama, alegre, cuando estás delante,

y al punto que te vas de ti se olvida.