Mercedes Marín del Solar
Ven, dulce sueño,
Calma un instante
De un pecho amant
La ansia cruel;
Con tus prestijios
Engañadores
Ven, mis dolores
A adormecer.
Los ojos huye
Del venturoso,
Que Edén hermoso
De dichas vé;
Despierto goce
Benigna calma,
Embriague su alma
Grato placer.
La esposa vele
Junto al que adora,
I en feliz hora
Dormido vé;
Cabe la cuna
Del tierno infante
La madre amante
Vele también;
Pero, yo, triste,
Que, en mi velada,
La suerte airada
Me dá su hiél,
I con memorias
Desgarradoras
Cuento las horas
Del padecer;
Duerma i descanse,
I el pensamiento
Se hunda un momento
En el no ser,
O halle mi mente
Las ilusorias,
Pasadas glorias
Que ántes gocé.